En la finca Los Ermitaños de Abajo cuidar de la alimentación es algo esencial. El modo en el que nos alimentamos repercute tanto en la salud del planeta como en la salud del cuerpo. Estar en conexión con la naturaleza y con el cuerpo «nuestro vehículo» es fundamental para llevar un modo de vida saludable y respetuoso con el medio ambiente.

La importancia de nutrir nuestro cuerpo adecuadamente comienza en el origen de los alimentos. Por ello usamos métodos naturales y ecológicos para todos los procesos de la huerta.
¿Qué es una huerta ermitaña?
Cultivar y consumir nuestros propios alimentos es una de las bases para poder llevar una vida auto-sostenible.
Alimentarnos siguiendo los ritmos de la naturaleza nos hace estar más en contacto con las necesidades de nuestro cuerpo según cada estación del año.
La importancia de nutrir nuestro cuerpo adecuadamente comienza en el origen de los alimentos. Por ello usamos métodos naturales y ecológicos para todos los procesos de la huerta.

¿Quieres conocer un poco más de la huerta?
Te invitamos a conocer algunos de nuestros secretos:
- Abonamos el huerto con compost elaborado en la finca. Los restos de nuestras frutas y hortalizas se desechan en el compost. Al cual añadimos también hojas, palos y plantas secas. Y otros restos orgánicos como ceniza, café o cáscaras de huevos de nuestras gallinas. Así como excrementos de nuestros caballos que tienen mucho nitrógeno. Y lo más importante… volteamos el compost una vez al mes cuando hay luna llena.
- Reciclamos todos los materiales de los que disponemos en nuestros entorno para usarlos en la huerta o darles una segunda vida.
- Seleccionamos las semillas de las mejores hortalizas. Así tenemos nuestro banco de semillas y nos aseguramos que «ese tomate tan rico» vuelva a cultivarse.


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